
La figura del corredor de seguros ha existido desde los inicios de la actividad aseguradora hace más de 300 años. En Inglaterra en el siglo XVII, aún no existían las compañías de seguros, entonces un intermediario tenía que recorrer distintas instancias y buscar distintos aseguradores (personas con solvencia económica y moral) antes de completar el capital para asegurar un embarque de mercancías o una nave, y regresar donde el capitán, patrón o armador que lo había contactado, con el contrato de seguros que les garantizaría la aventura marítima.
Como intermediario, esta nueva figura profesional gestionaba desde la captación de los recursos económicos hasta la cuota de compromiso del asegurado y las sumas que este debía recibir por los siniestros que se producían. Este trabajo empezó a ser cada vez más exigente a medida que fue aumentando la actividad marítima y crecieron las operaciones del seguro, con lo que el intermediario debió ingeniárselas para ser mucho más eficiente y al mismo tiempo mucho más rápido en sus gestiones mientras velaba por los intereses del asegurado.
Así nació el corredor de seguros, de la necesidad del asegurado de contar con las mejores ofertas y condiciones para garantizarle su tranquilidad. Hoy en día, la esencia de la profesión es la misma, por mucho tiempo que haya pasado esto no ha cambiado y la actividad del corredor de seguros sigue siendo fundamental, aportando valor tanto a clientes como a productos y compañías.
¿Simples vendedores de pólizas?
Un corredor de seguros no es un vendedor de pólizas, de hecho, en la actividad de mediación, lo que aporta el profesional tanto al asegurado como al producto y la compañía es su conocimiento y experiencia para mediar los intereses de ambas partes, ofreciendo diferentes servicios, no únicamente una póliza y sus coberturas.
Si un corredor de seguros no es simplemente un vendedor de seguros, entonces las herramientas tecnológicas de las que se apoye deben contemplar más ámbitos de su actividad que el meramente comercial, ¿por qué utilizar herramientas que solo sirven para vender cuando lo que necesito es asesorar mejor a mis clientes y ofrecerles un servicio acorde a la confianza que me ha mostrado y sus intereses?
Tecnología para asesorar mejor a tus clientes
Existen soluciones que permiten a un corredor ser productivo, pero ¿Cómo consigo la eficiencia necesaria que me permita utilizar el tiempo para asesorar mejor a mis clientes? La verdadera eficiencia reside en contar con un ERP sólido detrás del entorno comercial donde toda la información del proceso se integre en el momento, permitiendo al corredor ahorrar mucho tiempo y esfuerzo en tareas administrativas para dedicarse a dar servicio y atender a sus clientes.
Contar con una herramienta de Business Intelligence profesional capaz de dotar al corredor de un entorno muy visual y personalizable que lleve el análisis de su negocio un paso adelante. Un sistema CRM con capacidades en la gestión de campañas, oportunidades de negocio o candidatos. La automatización de procesos y tareas. La conectividad con aseguradoras, bidireccional y basada en CIMA/EIAC. Además de múltiples funcionalidades, herramientas y servicios que contemplan toda la actividad de una correduría de seguros, no solamente las ventas.
Para ebroker no hay mejor futuro que estar al lado del corredor de seguros para ayudarle a construir el suyo, garantizando con tecnología y digitalización la continuidad de su actividad profesional como asesor del asegurado y no como un simple vendedor de pólizas.